Noticias · 14 sept 2026

Registro de alias de la CNMC: qué es y cómo inscribir el tuyo

Volver al Blog

Si tu restaurante, tu hotel o tu camping manda SMS y en la pantalla del cliente aparece el nombre de tu marca en lugar de un número, ese nombre es un alias. Desde el 15 de septiembre de 2026 los operadores españoles están obligados a bloquear los mensajes cuyo alias no esté inscrito en el registro de la CNMC.

No es una recomendación ni un periodo de gracia: el mensaje no se entrega. Y no afecta solo a las campañas comerciales —también a la confirmación de reserva, al recordatorio de la cita y al aviso de que la mesa está lista—. Esta guía explica de dónde sale la norma, a quién obliga, cómo tiene que ser un alias válido y cómo inscribirlo paso a paso.

Qué es el registro de alias y de dónde sale

Un alias —o *sender ID*— es el remitente alfanumérico de un mensaje: el texto que el destinatario ve en lugar de un número de teléfono. «BOOKLINE», «CASAMARINA» o «HOTELSUR» son alias.

Durante años ese campo no lo verificaba nadie. Cualquiera podía firmar un SMS como si fuera un banco, una empresa de paquetería o la Agencia Tributaria, y esa confianza prestada es exactamente lo que hace funcionar el *smishing*: el fraude por SMS en el que el atacante se hace pasar por una marca conocida para que la víctima pinche en un enlace.

El registro de alias cierra esa puerta. A partir de ahora, un alias solo puede usarlo quien demuestre que le pertenece, y solo a través de los proveedores que ese titular haya declarado.

El recorrido normativo, para quien quiera la referencia exacta:

  • La Orden TDF/149/2025, de 12 de febrero, fija las obligaciones para combatir el fraude en la mensajería y encarga el registro a la CNMC.
  • La Circular 1/2026, de 18 de marzo (BOE del 27 de marzo de 2026), regula el Registro de Alias: qué se inscribe, quién puede hacerlo y cómo.
  • La Circular 2/2026, de 5 de junio, y la Circular 3/2026, de 8 de septiembre, la modifican y ajustan el calendario.
  • Las obligaciones de bloqueo son plenamente exigibles desde el 15 de septiembre de 2026.

El trámite es 100 % electrónico y se hace en la Sede Electrónica de la CNMC.

A quién afecta

A cualquiera que envíe SMS, MMS o RCS a números españoles usando un remitente alfanumérico, con independencia de dónde esté la empresa y de si envía por su cuenta o a través de una plataforma.

En hostelería y alojamiento eso incluye prácticamente todo el tráfico saliente:

  • Confirmaciones y modificaciones de reserva
  • Recordatorios previos a la visita o al check-in
  • Avisos operativos: mesa lista, pedido preparado, código de acceso
  • Encuestas de satisfacción y campañas comerciales

La excepción es quien envía desde un número de teléfono en lugar de un nombre: ahí no hay alias que inscribir. Pero entonces el cliente ve un número que no reconoce, que es justo lo que el alias venía a resolver.

Y un matiz que conviene tener claro: el registro es del titular de la marca, no del proveedor. Aunque envíes tus mensajes a través de una plataforma, el alias lo inscribes tú.

Qué se bloquea exactamente

Hay dos supuestos, y el segundo es el que da más sorpresas:

  • Mensajes con un alias no inscrito en el registro. Es el caso evidente.
  • Mensajes con un alias sí inscrito, pero enviados por un proveedor no habilitado para ese alias. El registro no guarda solo el nombre: guarda también por qué proveedores puede salir.

La consecuencia práctica del segundo punto es que inscribir el alias no basta. Si mañana cambias de plataforma de envío, o si tu proveedor enruta por un agregador que no declaraste, esos mensajes se bloquean aunque el alias sea tuyo y esté perfectamente registrado.

Por eso el paso de «Proveedores» del formulario, que parece burocracia de relleno, es el que más vale la pena revisar dos veces.

Antes de empezar: certificado digital y vínculo legítimo

El trámite es electrónico de principio a fin, así que necesitas un certificado digital válido de la persona que va a firmar la solicitud.

Además, tendrás que acreditar el vínculo legítimo: la prueba de que ese alias te corresponde. Vale cualquiera de estas vías, y conviene tener el documento a mano antes de entrar:

  • Marca o nombre comercial: título de registro en la OEPM o en la EUIPO
  • Denominación social: escritura de constitución o certificado del Registro Mercantil
  • Dominio web: contrato o certificado de titularidad del dominio
  • Declaración responsable

Si el alias que usas coincide con tu marca registrada, esta parte es trivial. Si es una abreviatura que te inventaste hace años y no coincide con nada, es el momento de decidir con qué vínculo lo vas a defender.

Cómo tiene que ser el alias

El registro no admite cualquier cadena de texto. Las reglas son tres y son cortas:

  • Longitud: mínimo 3 y máximo 11 caracteres.
  • No numérico: no se admiten alias compuestos solo por números, salvo que sean números móviles españoles o internacionales.
  • No genérico: quedan fuera términos como «INFO», «SMS», «AVISO» o «URGENTE», y también los nombres de instituciones públicas si no eres su titular oficial.

Lo lógico es inscribir el alias que ya estás usando, para que el cliente siga viendo el mismo remitente de siempre. Pero si ese alias incumple alguna de las tres reglas, mejor elegir el nuevo ahora —y avisar a tu equipo— que descubrirlo cuando el trámite vuelva rechazado.

Cómo inscribir tu alias, paso a paso

El formulario vive en la Sede Electrónica de la CNMC y se completa en una sola sesión.

1. Acceso a la sede

Entra en el apartado de Telecomunicaciones de la Sede Electrónica de la CNMC, busca el trámite «Gestión del Registro de alias» y accede con tu certificado electrónico.

2. Tipo de solicitud

Selecciona «Inscripción de alias». El mismo trámite sirve después para modificar o dar de baja lo que ya tengas inscrito.

3. Representante del titular

Indica quién firma en nombre del titular del alias:

  • Persona física: alguien con poderes de representación y certificado digital.
  • Persona jurídica: una sociedad que representa a otra, cuando la gestión la lleva un tercero.

4. Alias

Aquí va el contenido de la solicitud:

  • Añade tus alias —puedes registrar varios para el mismo titular en una sola solicitud.
  • Selecciona el tipo de mensaje (SMS).
  • Selecciona la fecha de activación.
  • Selecciona el vínculo legítimo que acredita que el alias es tuyo.

5. Proveedores

Declara todos los proveedores por los que pueden salir tus mensajes con ese alias. Se añaden de uno en uno: eliges el proveedor en el desplegable, pulsas «Añadir proveedor» y repites con el siguiente.

Es el paso que conviene contrastar con quien te presta el servicio de envío, porque un proveedor que falte aquí es un bloqueo mañana.

6. Terceros: software, agencia o reseller

Si no envías directamente, sino a través de una plataforma, una agencia o un reseller, decláralo en «Añadir tercero» con su tipo de persona, denominación, NIF y representante legal.

Si envías tus SMS con Bookline

Si eres cliente de Bookline y envías tus mensajes a través de nosotros, no tienes que averiguar por tu cuenta qué proveedores hay que declarar en el paso de Proveedores ni con qué datos figuramos como tercero: te los pasamos nosotros, listos para copiar en el formulario.

Escríbenos por WhatsApp y te los damos en el momento. También nos tienes en soporte@bookline.ai y en el +34 933 803 348.

Qué pasa si no has llegado a tiempo

La CNMC habilitó una medida transitoria: los alias cuya inscripción se hubiera solicitado antes del 14 de septiembre de 2026 a las 15:00 (hora peninsular) quedaron preinscritos, de modo que siguen funcionando mientras se resuelve el expediente.

Fuera de esa ventana, la situación es la que es: un alias no inscrito se bloquea. El registro sigue abierto y puedes presentar la solicitud hoy mismo, pero hasta que se resuelva, los mensajes que salgan con ese alias no llegarán.

Dos cosas que no funcionan como plan B:

  • Inventarse otro alias. Un alias nuevo tampoco está inscrito, así que tiene exactamente el mismo problema.
  • Esperar a ver qué pasa. El bloqueo lo aplican los operadores de forma automática; no hay margen de interpretación en la entrega.

Lo que sí funciona mientras tanto es apoyarte en los canales que no dependen del alias: la llamada y WhatsApp. Si tu recordatorio de reserva es lo que te preocupa, las campañas de WhatsApp cubren ese mismo hueco sin pasar por el registro —y con mejores tasas de lectura, que era el otro motivo para plantearse el cambio—.

El SMS es un canal, no la conversación

Esta norma es buena para todos: un ecosistema donde el remitente significa algo es un ecosistema donde tus mensajes se leen. La parte incómoda es el trámite, y se hace una vez.

Pero conviene aprovechar el momento para una pregunta más de fondo: ¿cuántos de tus avisos por SMS existen porque el cliente no encontró otra forma de hablar contigo? Un recordatorio es unidireccional; una reserva que cambia, una duda sobre el menú o una llegada tardía no lo son. Ahí es donde entran la IA de voz y WhatsApp, que sí responden.

Si quieres seguir por ahí, en cómo reducir los no-shows en tu restaurante está el uso concreto que más se nota en caja, y en qué es una WABA está el equivalente de este artículo para el canal de WhatsApp: qué hay que registrar y por qué.

Descubre cómo funciona la IA de voz de Bookline. Ponte en contacto con nosotros.